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El líder del grupo parlamentario Beißwenger exige el cese inmediato de la auditoría y apoya la postura de la Cámara de Industria y Comercio
El grupo parlamentario del FDP en Darmstadt rechaza rotundamente la introducción de un impuesto municipal sobre envases. Por lo tanto, apoya la clara postura de la Cámara de Industria y Comercio de Darmstadt Rhein-Main-Neckar, que se opuso explícitamente a dicho impuesto en su asamblea general.
"El impuesto sobre los envases es un claro ejemplo de una medida bien intencionada pero mal ejecutada: genera burocracia pero no resuelve el problema de los residuos", explicó Sven Beißwenger, presidente del grupo parlamentario y portavoz de política financiera del grupo parlamentario FDP.
Crítica de costos e impacto
Según Beißwenger, las respuestas del ayuntamiento a una investigación parlamentaria de su fracción lo demuestran claramente: no hay cifras fiables sobre los efectos ecológicos, pero sí indicios concretos de altos costes administrativos, necesidades adicionales de personal y cargas burocráticas para las empresas.
Un vistazo a Tubinga, donde ya se ha introducido el impuesto, subraya el escepticismo: los residuos de un solo uso apenas han disminuido allí. Al mismo tiempo, se avecinan desventajas competitivas para las empresas locales y una variedad de regulaciones.
"Si el beneficio sigue siendo hipotético, pero el esfuerzo es concreto y elevado, el impuesto a los envases no sólo es económicamente cuestionable, sino también políticamente inaceptable", afirma Beißwenger.
El FDP pide alternativas al impuesto
Los liberales exigen al ayuntamiento que finalice de inmediato la revisión en curso sobre la introducción del impuesto. En lugar de imponer nuevas cargas, la ciudad debería centrarse en un plan estratégico integral para la reducción de residuos, por ejemplo, mediante:
- Medidas específicas contra la basura en los parques,
- una evaluación de las iniciativas existentes,
- el estudio de modelos de tarifas innovadores (“pagar por lo que se tira”),
- así como la promoción de productos reutilizables.
“Necesitamos menos burocracia, no más, y ciertamente no soluciones aisladas que debiliten nuestra economía local”, concluyó Beißwenger.
(DARMSTADT – ROJO/FDP)