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Una mirada al futuro de la movilidad
"Auto ELF" es un vehículo totalmente autónomo que la Universidad Técnica de Darmstadt, en colaboración con universidades asociadas, desarrolló durante cinco años en el marco del proyecto de investigación "Unicaragil". Exteriormente, parece un autobús moderno, pequeño y elegante, con esquinas marcadamente redondeadas y un diseño idéntico en la parte delantera y trasera. No tiene volante, pero ofrece gran comodidad y tecnología.

Cámaras, escáneres láser, radar y sensores ultrasónicos están instalados en todo el vehículo. Se accede a través de una puerta corredera y el interior evoca una acogedora sala de estar. "Auto ELF" es el resultado de cinco años de desarrollo. Las Universidades Técnicas de Aquisgrán, Braunschweig y Múnich también contribuyeron al desarrollo de diversos conceptos de vehículo. El vehículo puede utilizarse como coche familiar, autobús lanzadera o taxi. Para satisfacer las diversas necesidades de las distintas generaciones de usuarios, los desarrolladores crearon tres interfaces de usuario: una estándar, una para personas mayores y una para niños. Esta última tenía como objetivo determinar la facilidad con la que los niños podían usar el vehículo y en qué circunstancias los padres permitían a sus hijos conducir solos. Además, la entrada del vehículo estaba equipada con un elevador para que las personas con movilidad reducida pudieran acceder sin ayuda. En el futuro, el coche solo contará con una tableta y no tendrá controles físicos. Un transmisor inalámbrico de emergencia permite detener el vehículo a distancia en caso de emergencia.

Los asientos turquesa, las tabletas plegables y las pantallas de pared son particularmente llamativos. Sin embargo, carece de asiento del conductor, pedal de acelerador, ni siquiera de volante. Este prototipo ofrece una visión de un posible futuro de la movilidad. Cuatro pilares montados en el exterior, en cada esquina, son especialmente visibles. Estos llamados módulos de sensores permiten al vehículo percibir todo su entorno. Cada uno de los cuatro módulos combina varias cámaras, radares y sensores lidar. Son el requisito fundamental para que el "Auto ELF" conduzca de forma completamente autónoma. No se prevé la intervención del conductor. Esto permite a los ocupantes relajarse por completo, leer un libro o ver una serie. Los investigadores informan que esto todavía es inusual para muchos, pero la mayoría se acostumbrará con el tiempo. Parte del proceso consiste en probar cómo se percibe la conducción sin intervención. El hecho de que el coche pueda aparcar en paralelo a la carretera gracias a las ruedas ajustables es sin duda una ventaja.
Sin embargo, pasará bastante tiempo antes de que el vehículo pueda recoger a todos por la mañana o conducir la versión familiar hasta las tiendas a velocidades de hasta 70 kilómetros por hora. Los prototipos no están pensados para la producción en masa. Los modelos son simplemente demasiado caros para ello. En cualquier caso, el esfuerzo necesario para obtener la homologación para circular es demasiado grande como para correr el riesgo, informan los científicos. No obstante, las pruebas en las que el coche tuvo que reaccionar a diversas condiciones los hacen optimistas, ya que creen haber sentado las bases para una forma de movilidad individual potencialmente más cómoda en el futuro.
El proyecto está financiado por el Ministerio Federal de Educación e Investigación (BMBF) con un total de 32 millones de euros, de los cuales la Universidad Técnica de Darmstadt aporta tres millones. Los miembros del consorcio son: la Universidad Técnica de Aquisgrán (RWTH), la Universidad Técnica de Braunschweig, la Universidad Técnica de Darmstadt, el Instituto Tecnológico de Karlsruhe, la Universidad Técnica de Múnich, la Universidad de Stuttgart, la Universidad de Passau y la Universidad de Ulm, así como los socios industriales ATLATEC GmbH, flyXdrive GmbH, iMAR Navigation GmbH, IPG Automotive GmbH, Schaeffler Technologies AG & Co. KG y VIRES Simulationstechnologie GmbH.