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Anna-Lena Krieg es la nueva pastora de la parroquia Petrus en el área del vecindario City-South
Desde principios de año, Anna-Lena Krieg es la nueva pastora de la Iglesia de San Pedro en Darmstadt . La teóloga ha comenzado su ministerio en el barrio de la Ciudad Sur y sucede al pastor Stefan Hucke, quien se jubiló el año pasado. El domingo 1 de febrero, a las 14:00 h, será ordenada por el rector Stephan Arras en un servicio en la Iglesia de Bessungen, lo que la habilita oficialmente para el ministerio pastoral.
Esta joven de 30 años aún se está adaptando. Actualmente está conociendo la parroquia de San Pedro, sus alrededores con otras cuatro congregaciones, así como el distrito de Bessungen y la ciudad de Darmstadt. Ya ha oficiado sus primeros servicios religiosos y funerales, y también visita grupos, comités y feligreses. Considera una gran ventaja vivir en la casa parroquial junto a la iglesia.
Dando forma activamente a la iglesia cambiante
Anna-Lena Krieg aporta experiencia trabajando con estructuras eclesiásticas más grandes. También está familiarizada con la cooperación con las parroquias vecinas de San Andrés, San Mateo, San Pablo y la iglesia de la ciudad. La iglesia está experimentando un proceso de cambio fundamental, afirma, y quiere contribuir activamente a su desarrollo. Su objetivo es involucrar al mayor número posible de personas en este proceso.
Desde su perspectiva, no se trata solo de personal y finanzas. La cuestión central es el papel de la Iglesia en la sociedad actual. Para Anna-Lena Krieg, el papel de la Iglesia en la democracia es crucial. Entiende a la Iglesia como una institución con una función de vigilancia, que defiende la dignidad humana y fortalece los valores democráticos.
Compromiso con la democracia y la educación
La nueva pastora enfatiza que las actividades de la iglesia, a través de la caridad, el trabajo social, los programas educativos e instituciones como guarderías y residencias de ancianos, contribuyen significativamente a la convivencia democrática. Cree que la democracia y la religión están estrechamente entrelazadas. Esta postura también está influenciada por sus propias experiencias: tras graduarse de la secundaria, realizó un servicio voluntario en Bolivia, seguido posteriormente por una vicaría especializada en el Centro Educativo Ana Frank de Fráncfort.
En su labor parroquial, se centra especialmente en diversas formas de culto y en el trabajo con diferentes generaciones. Su objetivo es transmitir el mensaje liberador de la fe cristiana y ayudar a las personas a encontrar apoyo y guía para su vida diaria a través de la fe.
(ROJO/PM)