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Investigadores de la Universidad Técnica de Darmstadt presentan el primer estudio completo sobre la plataforma Bluesky
El servicio de mensajería instantánea Bluesky, en pleno auge, no sólo representa una alternativa adecuada a X, sino que además ofrece ventajas reales a los usuarios: a esta conclusión ha llegado un equipo de investigación con participación destacada de la TU Darmstadt en un estudio de la plataforma que tiene como logotipo la mariposa azul.
En protesta contra el dueño y multimillonario tecnológico Elon Musk, millones de usuarios en todo el mundo llevan meses abandonando la plataforma de redes sociales X, antes Twitter. Muchos de ellos están migrando a su competidor Bluesky, lanzado en 2022. Científicos de la Universidad Técnica de Darmstadt (TU Darmstadt), junto con socios internacionales de investigación, han presentado el primer análisis exhaustivo de datos de Bluesky. Los investigadores, dirigidos por Leonhard Balduf, del grupo de Redes de Comunicación (Departamento de Ingeniería Eléctrica y Tecnología de la Información) de la TU Darmstadt, presentaron sus hallazgos en la prestigiosa conferencia ACM IMC.
Bluesky puede parecer a primera vista un clon de X, pero en realidad ofrece muchas más funciones, explica Balduf. La plataforma participativa se basa en principios y arquitecturas fundamentalmente diferentes. Entre sus mayores ventajas sobre redes centralizadas como Facebook o X se encuentran la apertura, la transparencia, la participación y una distribución más equitativa del poder.
Según el estudio, los usuarios de Bluesky tienen un control mucho mayor sobre sus datos e identidad, así como sobre el contenido que se les muestra. En lugar de depender de una única fuente dictada por un algoritmo desconocido, pueden elegir entre decenas de miles de fuentes generadas, la mayoría de las cuales son creadas por otros usuarios. Asimismo, Bluesky ofrece mayor libertad de elección y control sobre la moderación, que también está en gran medida impulsada por la comunidad. Además, todos los componentes necesarios están disponibles como software de código abierto y, por lo tanto, en principio, cualquier usuario puede utilizarlos.
“La arquitectura abierta de Bluesky permite, al menos a los usuarios con conocimientos tecnológicos, contribuir significativamente a aspectos fundamentales de una red social, como la recomendación y moderación de contenido”, explica el profesor Björn Scheuermann, jefe del departamento de Redes de Comunicación. “Y hemos observado que esta capacidad está siendo ampliamente utilizada por la comunidad”. Para los investigadores, Bluesky, con su transparencia y apertura, es un paraíso, especialmente desde que Twitter/X, mediante la introducción de tarifas exorbitantes, ha impedido eficazmente el acceso a los datos de los usuarios para fines de investigación independiente.
Además de sus principales ventajas, la plataforma descentralizada también presenta sus inconvenientes, según el estudio. Por ejemplo, existe un creciente debate sobre quién posee los derechos del contenido y cómo se puede proteger el acceso a los datos abiertos contra el uso indebido, explica Balduf. También se ha hecho evidente que el sistema podría verse potencialmente desbordado por el rápido crecimiento, y la futura financiación de este servicio, actualmente sin publicidad, sigue siendo una incógnita. Desde que la plataforma, relativamente nueva, se abrió al público en febrero de 2024, el número de usuarios se ha multiplicado por diez, pasando de aproximadamente 2,5 millones a los 28 millones actuales.
Además de la TU Darmstadt, participaron en el estudio otras cinco universidades de Gran Bretaña, Francia y China. Los investigadores de la TU Darmstadt contribuyeron con la mayor parte de la recopilación y el análisis de datos. Entre otras cosas, examinaron la moderación de contenido. El estudio fue financiado en parte por el recientemente inaugurado Centro de Investigación Colaborativa "Adaptación Multimecanismo para la Internet del Futuro"
(DARMSTADT – TU / MAKI).