La agencia medioambiental advierte de su propagación y ofrece consejos sobre cómo combatirla
La ciudad científica de Darmstadt recomienda eliminar sistemáticamente los ejemplares jóvenes de ailanto. El objetivo es frenar la propagación de esta especie invasora en una fase temprana.
Propagación rápida con consecuencias
El árbol del cielo, originario de Asia, se propaga rápidamente tanto por semillas como por retoños de raíz. Esto le permite invadir hábitats sensibles como huertos o reservas naturales y desplazar a las plantas autóctonas.
Esta especie también causa problemas en zonas urbanizadas: sus fuertes raíces pueden dañar caminos, muros y asfalto.
El cambio climático favorece el crecimiento
Gracias a su gran adaptabilidad, el ailanto tolera bien el calor, la sequía y los suelos empobrecidos. Si bien en ocasiones conviene conservar los árboles más viejos, los árboles jóvenes deben eliminarse selectivamente.
El responsable medioambiental Michael Kolmer señala que actualmente es fácil detectar las plantas jóvenes, ya que brotan más tarde que muchas especies autóctonas.
Instrucciones para una correcta extracción
Hay varios puntos que deben tenerse en cuenta al combatirlo:
- Retire por completo las plantas jóvenes, incluyendo sus raíces, si es posible
- Evite cortar el cabello solo, ya que esto estimula el crecimiento de cabello nuevo
- Para árboles jóvenes de mayor tamaño, se puede utilizar el método de "anillo"
- Realizar controles de seguimiento periódicos
Además, los árboles con una circunferencia de tronco superior a un determinado umbral están sujetos a la normativa de protección de árboles y solo pueden ser talados con permiso.
Tenga cuidado al desechar y manipular
Las semillas y partes de plantas no deben desecharse en el contenedor de residuos orgánicos, ya que siguen siendo viables. Además, la savia de la planta puede causar irritación en la piel, por lo que se recomienda usar ropa protectora.
(DARMSTADT – ROJO/PSD/stip)
