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Vistas panorámicas, picnics y calas piratas: 28 aficionados al senderismo disfrutan de diversas rutas en la isla balear
Las vacaciones de senderismo de este año del Club Odenwald (OWK) de Groß-Gerau se caracterizaron por la inmersión en la naturaleza, la cultura y la historia de Mallorca. Veintiocho miembros viajaron a la isla balear a mediados de mayo, recorriendo etapas diarias de aproximadamente 35 y 50 kilómetros en dos grupos.
El viaje comenzó con una tranquila exploración de la capital, Palma. Los participantes quedaron impresionados por la Catedral de Santa María y las delicias culinarias del mercado más grande de la isla, el Mercat de l'Olivar.
Caminata costera con picnic mallorquín
En la región de Andratx, una ruta discurría por bancales de almendros y algarrobos. El momento culminante de la etapa fue un picnic con especialidades típicas mallorquinas, servido en medio del bosque. Tras este refrigerio, la ruta descendió hasta el pueblo pesquero de San Telmo.
Otro día de senderismo siguió la ruta histórica del Archiduque Luis Salvador, ofreciendo vistas de antiguos hornos de cal y carboneras. El destino era Valldemossa, con sus azulejos de vivos colores que narran historias sobre Santa Catalina Tomás.
Serra de Tramuntana y ferrocarril histórico
En la Serra de Tramuntana, una excursión partía del Mirador de ses Barques hasta Fornalutx. Tras una parada en el pintoresco pueblo de montaña, la ruta continuaba entre limoneros hasta Sóller. Allí, un viaje en el tren "Relámpago Rojo" a Palma fue una experiencia especial.
La última caminata transcurrió por los acantilados de Llucmajor, pasando por el faro de Cabo Blanco hasta la cala de Cala Beltran. 144 escalones de piedra más tarde, otro picnic esperaba a los participantes antes de regresar a su alojamiento en Peguera.
Al final del viaje, la coordinadora de senderismo, Beate Bolbach, agradeció a Peter Jung e Irmgard Ehrhard por la organización. Los grupos recorrieron un total de aproximadamente 35 y 50 kilómetros, respectivamente.
(Gross-Gerau-Red/Owk)
Imagen destacada: Ingrid y Reiner no pudieron resistirse a disfrutar de las jugosas naranjas. Foto: OWK