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Una empresa de Erbach desarrolla una alternativa sostenible a los métodos de construcción convencionales
La infraestructura de transporte de Alemania se enfrenta a enormes desafíos: muchas carreteras necesitan reparaciones, al tiempo que aumentan los costes de materiales, personal y espacio en vertederos. Una empresa de Erbach, en la región de Odenwald, ha desarrollado un proceso que podría hacer que la construcción de carreteras y caminos sea más eficiente y respetuosa con el medio ambiente.
El enfoque principal es la estabilización del suelo existente bajo la futura superficie de la carretera. En lugar de una costosa excavación y reemplazo del subsuelo con grava, el suelo se trata in situ con un aglutinante biodegradable. Junto con una pequeña cantidad de cemento, esto crea una subestructura portante sobre la que se puede aplicar directamente la superficie asfáltica.
Según la empresa, las ventajas son evidentes: significativamente menos excavación, menor consumo de material, plazos de construcción más rápidos y un ahorro potencial de entre el 20 % y el 30 % en costes de construcción. Además, se elimina el vertido de tierra en vertederos, lo que no solo ahorra dinero, sino que también conserva el escaso espacio disponible en los vertederos.
Las primeras aplicaciones prácticas ya están en marcha, tanto a nivel nacional como internacional. Ya en 2019 se construyeron carreteras con este método, que han resistido incluso condiciones climáticas extremas hasta la fecha. En Alemania, el método se probó en Turingia, entre otros lugares: en Buttstädt, se renovó un carril bici de 250 metros de longitud en un solo día. En lugar de los 80.000 € estimados, los costes ascendieron a aproximadamente 53.500 €, una diferencia significativa para el presupuesto municipal.
Por lo tanto, este método podría ser especialmente interesante para ciudades y municipios que deseen mantener o ampliar su infraestructura vial y ciclista. Dada la escasez de fondos públicos, los expertos consideran que esta tecnología de la región de Odenwald podría ser un modelo futuro para la construcción de carreteras sostenible y rentable.
(ROJO/vz)