De Darmstadt a Burkina Faso: calificación y participación durante más de 40 años
Durante más de 40 años, Werkhof Darmstadt e.V. ha estado comprometido con la formación profesional, la cualificación y la inclusión social. Se centra en los jóvenes que enfrentan importantes dificultades para acceder a la educación y al empleo a través de las vías tradicionales. Con su enfoque de escuela de producción, Werkhof combina actividades prácticas con apoyo socioeducativo, abriendo nuevas perspectivas. Además de los proyectos en Darmstadt, la organización lleva décadas activa a nivel internacional, especialmente en Burkina Faso, donde ha establecido centros de formación profesional en colaboración con otras organizaciones. Wolfgang Jakob, miembro de la junta directiva de Werkhof Darmstadt e.V. y responsable de los proyectos en África, analiza las necesidades sociales, los enfoques educativos y la importancia de las colaboraciones a largo plazo.
Durante muchos años, Werkhof se ha dedicado a la formación profesional y al empleo en Darmstadt. ¿Qué necesidad social aborda su trabajo y por qué es especialmente importante hoy en día?
Durante más de 40 años, Werkhof ha apoyado a jóvenes desempleados y en situación de vulnerabilidad en su camino hacia la formación y el empleo. Nuestro enfoque abarca desde la orientación inicial y la incorporación sin barreras al mundo laboral hasta la formación profesional completa en oficios reconocidos. Muchos jóvenes no pueden acceder directamente al mercado laboral debido al abandono escolar, situaciones familiares difíciles, problemas de salud mental o falta de perspectivas.
Es aquí donde intervenimos con programas estabilizadores, cualificadores y significativos. Especialmente en el contexto de la creciente desigualdad social y la creciente inseguridad entre los jóvenes, es más importante que nunca desarrollar perspectivas viables. Nuestro trabajo también tiene una dimensión internacional, en particular a través de alianzas de larga data en Burkina Faso y otros países del Sur Global.
¿Qué distingue el enfoque del Werkhof de las iniciativas que buscan directamente la formación o la inserción laboral?
Nuestro principal objetivo es, en un principio, estabilizar la vida cotidiana. La asistencia regular, las estructuras fiables y la definición de objetivos personales suelen ser los primeros pasos. Solo después se introduce la formación y el empleo.
El apoyo del trabajo social se complementa con actividades prácticas, como talleres, trabajo en la cocina o jardinería. Estas oportunidades fomentan la comunidad, la estructura y los primeros éxitos. La inserción en la formación y el empleo se produce al final de un proceso de desarrollo compartido, no al principio.
Otro componente clave es la participación activa. En sesiones plenarias periódicas, el personal y los jóvenes deciden conjuntamente sobre cuestiones relevantes para el trabajo diario del proyecto. Este enfoque democrático participativo fortalece la responsabilidad, la autoeficacia y la motivación.
¿Qué obstáculos encuentran con mayor frecuencia los participantes y cómo se logra generar confianza y brindarles un sentido de propósito?
Muchos jóvenes llegan sintiéndose perdidos, con dificultades académicas, situaciones de vida inestables o con falta de confianza en sí mismos. La confianza no se construye a través de programas, sino mediante relaciones sólidas, puntos de contacto constantes y experiencias compartidas.
Las actividades conjuntas, como cocinar, manualidades o actividades de ocio, crean espacios donde los jóvenes pueden explorar sus habilidades sin la presión inmediata de tener que rendir. Cuando sienten que sus contribuciones importan y sus opiniones son escuchadas, su confianza en sus propias capacidades crece gradualmente. A partir de esto, se desarrollan perspectivas realistas y motivadoras.
¿Qué papel desempeña la combinación de formación práctica y apoyo socioeducativo en la integración sostenible al mercado laboral?
Esta combinación es fundamental para nuestro trabajo. La integración sostenible solo se logra cuando el desarrollo de habilidades profesionales va de la mano de la estabilidad personal. Los jóvenes deben definir sus propios objetivos e identificarse con el camino que elijan.
Nuestro objetivo no es la inserción laboral a corto plazo, sino la participación social a largo plazo. El trabajo se entiende como parte de un contexto vital más amplio en el que la responsabilidad, el reconocimiento y la autodeterminación desempeñan un papel central.
¿Podrías dar un ejemplo de tu experiencia que ilustre este desarrollo?
Los jóvenes suelen empezar con tareas sencillas, como en la cocina o en el jardín. Mediante rutinas diarias estructuradas, pequeñas responsabilidades y la participación en reuniones juveniles, su autoconfianza crece. Poco a poco, se les introduce en la formación profesional, por ejemplo, en un oficio.
En muchos casos, este proceso conduce a un aprendizaje y a un empleo a largo plazo. Sin embargo, lo fundamental es la seguridad en sí mismos que adquieren y la capacidad de moldear activamente sus propias vidas.
El taller cuenta con el apoyo de Merck, entre otros. ¿Qué importancia tiene esta colaboración para su trabajo?
El apoyo de Merck va más allá de la mera ayuda financiera y representa un compromiso compartido con la educación y la inclusión. Además del trabajo local, la cooperación se centra principalmente en proyectos en Burkina Faso. Allí se ha establecido un centro de formación profesional al que asisten actualmente más de 1600 estudiantes y aprendices.
Otro centro se está construyendo en Bobo Dioulasso, un distrito de rápido crecimiento, que combina la formación profesional con enfoques empresariales, por ejemplo, en los campos de la energía fotovoltaica, la ingeniería eléctrica, la metalurgia y el procesamiento de alimentos. El objetivo es ofrecer a los jóvenes perspectivas concretas y fortalecer la economía local.
Esta colaboración demuestra que no se trata solo de financiación, sino de una responsabilidad compartida por la equidad educativa en Darmstadt y a nivel internacional.
Darmstadt habitable
impulsado por MerckLos clubes y asociaciones son el corazón de una comunidad. Fomentan la integración social y unen a las personas. Enriquecen la vida local a través de actividades culturales y deportivas, ofrecen oportunidades educativas y participan en proyectos sociales. En resumen: hacen de una ciudad como Darmstadt un lugar fantástico para vivir.
Pero esto tiene un coste. Las cuotas de socio no siempre son suficientes. En esta serie, presentamos algunos clubes y asociaciones de Darmstadt que cuentan con el apoyo de Merck, ya sea en el ámbito deportivo, cultural, de servicio comunitario o de divulgación científica.
Cada uno de estos clubes tiene una historia única y contribuye a fortalecer la comunidad a su manera. Preguntamos a los organizadores qué hace especial a su club y cómo la colaboración con Merck no solo proporciona apoyo financiero, sino que también impulsa su crecimiento y desarrollo.
Descubre más sobre la diversa oferta de clubes y asociaciones en Darmstadt y cómo Merck y sus socios están logrando más juntos, para una región donde vale la pena vivir.
