La medición récord en CRYRING@ESR abre nuevas oportunidades para la astrofísica
En el Centro Helmholtz GSI para la Investigación de Iones Pesados, ubicado en la ciudad científica de Darmstadt, un equipo internacional ha logrado un avance significativo en astrofísica. Por primera vez, se midieron reacciones nucleares a energías extremadamente bajas en el anillo de almacenamiento CRYRING@ESR, en condiciones similares a las que se encuentran en el interior de las estrellas.
Registro a energías particularmente bajas
Muchos procesos nucleares en las estrellas ocurren a energías muy bajas. Estas energías, denominadas sub-MeV, son difíciles de replicar en el laboratorio. En CRYRING@ESR, ahora se ha logrado reducir la energía de reacción a 403 kiloelectronvoltios. Esto establece un nuevo récord: nunca antes se había medido una reacción nuclear a una energía tan baja en un anillo de almacenamiento de iones pesados.
Los resultados se publicaron en la revista The European Physical Journal A.
La tecnología compleja permite nuevas mediciones
Un desafío clave fue la corta vida útil de los haces de iones a bajas energías. Sin embargo, los investigadores lograron crear condiciones de medición estables mediante un vacío de alta precisión y técnicas especiales de enfriamiento.
En el experimento, se dirigieron iones de nitrógeno hacia protones, entre otros. Las reacciones se llevaron a cabo en un blanco criogénico de hidrógeno gaseoso. Para el análisis se utilizó el sistema de medición CARME de alta resolución. Según el equipo de investigación, los datos obtenidos concuerdan muy bien con los modelos teóricos.
Nuevas perspectivas para la astrofísica
Este éxito se considera un paso importante en el estudio del origen de los elementos en el universo. En el futuro, los investigadores también planean investigar núcleos atómicos exóticos que desempeñan un papel fundamental en los procesos estelares.
El interés se centra especialmente en la denominada nucleosíntesis del Big Bang: los procesos mediante los cuales se formaron los elementos más ligeros en los primeros minutos posteriores al Big Bang. Los investigadores esperan que las nuevas posibilidades experimentales proporcionen una comprensión más precisa de estas fases iniciales del universo.
(DARMSTADT – ROJO/GSI)
Imagen destacada: Montaje de CARME utilizado para los experimentos. Foto: GSI
