Una bomba de retrolavado defectuosa retrasa el inicio de la temporada; la piscina exterior permanecerá abierta hasta el 13 de septiembre
La piscina municipal cubierta de Griesheim no podrá abrir sus puertas a principios de septiembre, como estaba previsto. El motivo es una bomba de retrolavado defectuosa, necesaria para la limpieza del sistema de filtración. Según el calendario actual, se espera que la piscina abra el 3 de octubre de 2026, coincidiendo con el inicio de las vacaciones escolares de otoño.
Sin la bomba, no es posible realizar el retrolavado de los cuatro filtros de baja presión del sistema de circulación de la piscina. Según el ayuntamiento, esto significa que actualmente no se puede garantizar de forma fiable la calidad del agua requerida.
Piscina cubierta de Griesheim: Se prevén reparaciones y una puesta en marcha de prueba
La bomba de retrolavado falló inesperadamente durante la puesta en marcha de las instalaciones. Además, durante los trabajos de mantenimiento en verano, se extrajo una gran cantidad de carbón activado de los filtros. Solo se podrá añadir material filtrante nuevo una vez que el sistema de retrolavado vuelva a funcionar. Hasta entonces, el rendimiento del filtro es insuficiente para nadar con seguridad.
Tras sustituir la bomba y comprobar su funcionamiento, se realizará un retrolavado de los filtros y se rellenarán con material filtrante. A continuación, se llevará a cabo una prueba piloto con un control exhaustivo de la calidad del agua. Posteriormente, el ayuntamiento anunciará la fecha definitiva de apertura.
“La seguridad y la calidad del agua son nuestra máxima prioridad”, explica la alcaldesa Krebs-Wetzl, pidiendo la comprensión de los bañistas.
La piscina al aire libre permanecerá abierta hasta el 13 de septiembre inclusive.
(RED/PM/Kathrin Goldmann)
Imagen destacada: Ciudad de Griesheim

